El ex titular de la Sociedad Rural Argentina y actual asesor del PRO es terminante. Para él, Néstor Kirchner es quien nunca entendió al campo y fue eso lo que desató su debacle en las urnas.

Por José del Rio – Director de Apertura e Information Technology

Se lo nota más tranquilo en el tono, pero igual de atento a las formas. Luciano Miguens no es un improvisado al momento de dar declaraciones. Fue titular de la Sociedad Rural durante tres períodos consecutivos y uno de los hombres clave durante la “batalla de la 125″, como la titulan desde el sector agropecuario. De acuerdo a los últimos datos del Centro de seguimiento Electoral que montó la Mesa de Enlace durante el pasado fin de semana, un 59 por ciento de los votantes a nivel nacional manifestaron su apoyo a los reclamos del sector. Y lo hicieron en las urnas. En diálogo con We, Miguens analiza los resultados y describe cuáles serán para él los futuros movimientos de la presidenta de la Nación y del sector en el que él es protagonista.


* ¿Qué balance hace usted de las últimas elecciones?

- Me parece muy positivo el resultado. Es un mensaje que debería llegar y ser interpretado. Es necesario que el Gobierno entienda que la política hegemónica es lo que la gente cuestionó en esta elección. El pueblo se expresó. Hasta estas últimas elecciones no había participación legislativa en las medidas que surgían de un grupo de funcionarios. El pueblo no está conforme y eso quedó demostrado en las urnas en las que el campo se hizo escuchar.

* Sin embargo, el discurso de la Presidenta marcó otra interpretación…

- La Presidenta intenta buscar razones o dar razones a una derrota que para ella no es tal. Busca defender algo que no es defendible. No entiendo por qué insiste en una interpretación distinta de la realidad. Pino Solanas no es un aliado de ellos y él se encargó de aclararlo. Su partido es independiente y su estilo también. Pienso que debía haber sido tan distinta la reacción para no cometer el mismo error que con la 125. El voto de Cobos debía haber sido un voto de inflexión. Al día siguiente sentarse con los dirigentes del campo para intercambiar ideas. Se siguió una política de aislamiento que derivó en una incomunicación total. Creo que la Presidenta debe reconsiderar esa posición y buscar el diálogo. Estas elecciones deben profundizar ese modelo. Considerar las causas por las que se rechazan las medidas.


* Alberto Fernández dice que no se está escuchando…

- Coincido con el pronóstico al menos en lo relativo a nuestro sector. Hemos tenido en la comisión de enlace infinidad de reuniones con funcionarios del Gobierno pero no se toman las medidas prometidas ni se escucha la problemática real. No se cumplen las promesas.

* Desde el Gobierno dicen que ustedes sólo estarían contentos si les dan todo lo que piden.

- Eso no es así. Hay una incomunicación total con el campo pero también la industria está reclamando diálogo. Todos los sectores quieren diálogo y eso va más allá de los intereses sectoriales.

* ¿Es una de las primeras veces en las que el campo presenta sus candidatos?

- El campo por primera vez ha participado en este acto eleccionario. No éramos participativos. Estábamos alejados de la política oficial. A partir de la 125 y de habernos podido juntar con los legisladores encontramos que había un déficit del sector y la gente del campo lo entendió así porque había presencias de los partidos políticos. Deriva de un hecho positivo: era una alícuota, pero determinó que debía ser escuchado y ser entendido.


* Se habla de la antinomia campo-ciudad…

- (Interrumpe). Quien lo hace es Néstor Kirchner. El campo tiene una participación fundamental en el país y hoy hablamos de agroindustria. No hay tal antinomia hace mucho tiempo: ideas, búsqueda de consensos y no ser aislados entre los sectores es lo que nos preocupa realmente. Hay que entender que en la provincia de Buenos Aires el campo la había votado en la elección anterior. Había ganado en casi todos los lugares también gracias al aporte del campo. Hoy el resultado ha sido totalmente diferente. En el interior de la provincia de Buenos Aires han castigado esa política de no escuchar y viven una crisis ganadera tan severa que se siente.


* Desde el oficialismo aseguran que al campo sólo le importa la soja…

- No es así. Lo que ha hecho Guillermo Moreno es inaceptable. Tanto en carne, leche o trigos estamos cautivos de precios y medidas que no dan previsibilidad. Por ejemplo en el caso de la carne se suspenden las exportaciones de un día para el otro y eso no lo entienden los clientes internacionales. La campaña agrícola de este año va a ser mala. La política del Gobierno hizo que por las pérdidas de rentabilidad en lechería o ganadería los productores buscaran una alternativa en la soja.


* ¿Qué sintió el día después de haber dejado la presidencia de la Rural?

- Fueron muchos años de actividad muy intensa. Mi actuación estaba cumplida y hay que dejar espacio para otros dirigentes. Creo que la Mesa de Enlace seguirá creciendo…


* Pero se habla de internas entre ellos…

- Son cuatro entidades con distintas posiciones ideológicas en algunos casos hay cuestiones en las que lógicamente no coinciden, pero la unión la marcan la infinidad de objetivos comunes. Los productores celebran esa unidad. Algunas discusiones internas va haber, pero todos tenemos la posibilidad de explayar las ideas y avanzar. El Gobierno intentó dividirnos infinidad de veces, pero no lo logró. Ahora los legisladores del campo se harán escuchar.

Podremos llevar proyectos y analizarlos. Entender y trabajar los temas en profundidad porque las economías regionales son verdaderamente muy importantes para el país.


* ¿Cree que la relación con Néstor y Cristina Kirchner variará en el corto plazo?

- Néstor es el hombre que nunca entendió al campo. No entendió que hay que concertar, debatir, intercambiar ideas. Personalmente no entendió al campo. Persistió con una actitud hegemónica que surgió de un grupo de funcionarios que no vio la realidad increíblemente. La pata fundamental para defender al modelo debería haber sido el campo. No ir contra el campo.


* La Presidenta actúa en la misma forma…

- Lamentablemente no implementó nunca la política de concertación y de alguna manera la idea de cambiar la actitud explosiva.


* Se habla de una partida de Guillermo Moreno…

- Moreno es el responsable de los problemas que tiene el sector y de insistir en políticas equivocadas, creyó que la intervención era lo correcto. Ha logrado, en cambio, la disminución de las cosechas. La política nos llevará a tener déficit en leche trigo y pan. Son las tres actividades que están en una crisis tremenda. Es tiempo de trabajar todos en conjunto.

Un Parlamento activo, no cautivo, es la novedad

Por Eduardo Fracchia Director del área Economía del IAE-Universidad Austral

Las elecciones legislativas argentinas abrieron el intenso ciclo electoral 2009 en América Latina, donde se espera que prevalezca una ligera tendencia hacia la centroizquierda con una visión pragmática de la economía.


En esas elecciones la noticia ha sido la pérdida de poder del kirchnerismo, con la derrota en la provincia de Buenos Aires como el símbolo de una elección peor a lo esperado. Detrás de la derrota del oficialismo hay varios elementos. Por un lado, es difícil cuantificar el efecto de la recesión, pero pasar de crecer a más del 7% anual a decrecer 3% con 15% de inflación no es neutral para el voto tradicional del kirchnerismo, que es el de los sectores más pobres de la sociedad afectados por una pobreza creciente. En la clase media se sumaron elementos adicionales. En esta elección se ha confirmado que el modelo de hacer política de los Kirchner está agotado.


Visto a la distancia, el campo representado políticamente en el Congreso nos recordó que el ‘efecto 125’ no fue trivial. Sin duda, ese conflicto significó un punto de inflexión en la relación del Gobierno con la sociedad.


Las elecciones dejaron algunas lecciones, y muchas incógnitas. La primera lección es que el país no está polarizado en dos grandes partidos como el PP y el PSOE en España. En todo caso, si lo estuviese la línea divisoria sería ser o no K. En cuanto a los espacios políticos que se manifestaron en las urnas aparecen diversas fuerzas que deberán orientarse de cara a las elecciones del 2011. La geografía electoral es diversa. El norte del país quedó más afín a los K, el centro y sur con fuerzas críticas al oficialismo.


La segunda es que las encuestas no fueron certeras en la principal batalla electoral. Se produjo un virtual empate técnico en la provincia de Buenos Aires. Era para cualquiera y con mayor presentismo quizás Kirchner hubiese arrimado más a su rival del properonismo.


La tercera es que la elección de medio término en Argentina ha tenido una participación escasa de votantes. Es una tendencia que viene desde los 80’, por cierto preocupante. La caída de la participación ciudadana puede ser un símbolo de cierta pérdida de valoración hacia la cultura democrática, aunque también es cierto que en esta ocasión puede haber influido la epidemia de Gripe A.


La cuarta es que el voto clientelar sigue presente, en particular en el segundo cordón. Lucas Llach elaboró  un gráfico muy elocuente donde se ve el voto de Cristina en el 2007 y las necesidades básicas insatisfechas de las respectivas poblaciones.


Finalmente, estas elecciones confirmaron que la estructura de partidos sigue en crisis, la UCR hizo un papel más digno en esta elección que en anteriores, pero dista de ser una alternativa electoral salvo que concurra en alianzas.


En cuanto a las incógnitas, se centran en cómo responderá el oficialismo ante el nuevo escenario y en cómo se conformará la ‘grilla’ de 2011. En lo que respecta a la primera cuestión, en un país normal esta elección sería una anécdota. Para nuestra sociedad, en cambio, es originadora de gran incertidumbre. ¿Cuál será la reacción del oficialismo; el diálogo o el autismo? Lo más probable es continuidad con el estilo de gestión y bajo nivel de autocrítica, como se vio en la conferencia de prensa de la Presidenta del lunes 29. Un Parlamento activo y protagonista, no cautivo, es la novedad.


El riesgo de autismo respecto al esquema de diálogo se basa en la trayectoria del matrimonio K. Habrá  que ver las señales de julio, los ajustes en el gabinete y gestos con la oposición. Pero los Kirchner ya se han encargado de moderar las expectativas de un Gobierno más dialoguista al repetir en varias ocasiones que no estaban dispuestos a negociar sus convicciones.


Se espera mejor clima por la renovación política que aportará aire fresco, pero a la vez es mucho el tiempo para esperar. No hay riesgo de ‘helicóptero’, pero si gran duda con la inversión, que es la variable clave de largo plazo. La herencia macro no es mala, hay oportunidades para construir a partir de los fundamentals. Sin embargo, las distorsiones en los mercados y el ambiente intervencionista influyen en el elevado riesgo país.


En cuanto al escenario político para 2011, la atención estará centrada en tres espacios; el peronismo, el properonismo y la alianza Carrió-UCR-socialismo. En el peronismo, quien salió con mayor fuerza fue Reutemann. En el properonismo, las fichas estarán puestas en Mauricio Macri, mientras que Carrió, Binner y Cobos dirimirán la candidatura del tercer espacio, pese a la derrota de los dos primeros en estas elecciones.


Mientras tanto, ¿qué pasa con la economía? El dólar ha permanecido estable, el BCRA tiene resto para contenerlo. Habrá presiones devaluatorias mayores, pero dentro de lo prudencial. Sigue la fuga divisas, las distorsiones micro estarán presentes y la manipulación del Indec y el control de precios vigentes hasta el final del mandato.


No hay que hacer leña del árbol caído y el esfuerzo de la oposición debe estar en colaborar para que esta larga transición de varios meses sea lo más previsible posible en el plano económico e institucional. Todavía estamos en medio de una fenomenal crisis sistémica. Con el mayor respeto al matrimonio presidencial es de esperar también que capitalicemos la experiencia para la elección de nuevos representantes del pueblo en la próxima elección general.

Fuente: El Cronista

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