La siembra de trigo, un espejo de la política
Escrito por lanacion.com en Política, tags: Argentina, el trigo se siembra desde mayo hasta fines de julio, gobierno, política agropecuaria, trigoEl pan es el alimento mítico del universo. Cristo, el Dios-Hombre, reparte el pan en la última cena y se queda en el mundo en esa forma, para que los creyentes puedan comulgar, comer su cuerpo, cada domingo en la hostia consagrada, hecha de harina.
Los emperadores romanos, para calmar a las masas de aquella época, les daban “pan y circo”.
Siempre ha sido importante el pan. Todas las corrientes ideológicas están de acuerdo con la imperiosa necesidad de que a nadie le puede faltar el pan, cada día. Es pues, también, sinónimo de alimento, de nutrición.
La Argentina ha sido considerada granero del mundo desde 1880 hasta 1930, por la gran expansión de la producción de trigo y de otros cereales y oleaginosos entre esas fechas. Desde ese momento, se estanca la producción por las políticas oscilatorias que sufrió la Argentina en ese período.
Pero, desde que se eliminaron las retenciones al agro, en 1989, con un cronograma descendente de tres años, y se aseguraron las reglas del juego, la producción de granos pasó de 30 millones de toneladas a casi 100 millones en los últimos años, en los que hubo buenos precios internacionales, que morigeraron la reinstauración de las retenciones por la crisis de 2002.
Al acentuarse las retenciones a partir de 2007 y de 2008, unido a la sequía y a la caída de precios internacionales, se produjo un desánimo para aumentar la producción agrícola, la que declinó, en su conjunto, a 63 millones de toneladas este año, una caída del 34% en un solo período.
Sequía y escasa siembra
La futura cosecha de trigo de 2010 se decidió en estos meses, pues el trigo se siembra desde mayo hasta fines de julio de 2009.
La sequía dificultó las tareas de siembra, pero lo más importante en las decisiones de los productores ha sido que no ha habido hasta el momento señales de política económica que reconozcan la necesidad de adecuar los incentivos para retomar el sendero productivo del país.
Esto hoy se llama bajar las retenciones. La intención de siembra de trigo ha caído extraordinariamente, sería de 3.000.000 de hectáreas.
Esta caída sigue la tendencia de los últimos dos años. Pero ahora tenemos que ir hasta 1897 (112 años para atrás) para encontrar una siembra tan baja de trigo. Prácticamente no podremos exportar nada, y no sabemos si el pan va a alcanzar para nosotros, ya que una parte de la cosecha hay que guardarla como semilla para sembrar el año que viene.
También surge la pregunta: ¿para qué sirve un impuesto a la exportación de trigo, cuando no se va a exportar nada, o casi nada y, por lo tanto, no se va a recaudar nada?
El autor de la nota es director de Orlando J. Ferreres y Asociados
Orlando Ferreres
Para LA NACION
Fuente: La Nación
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